¿Quién habrá,
alguna vez,
que no quiera
calidez en las palabras?
¿Quién habrá
que no pida,
alguna vez,
un susurro en la lectura?
¿Quién habrá,
alguna vez,
que no exija ser más leve
por la lectura?
¿Quién habrá
que no goce,
alguna vez,
en el arrullo de una frase?
¿Quién habrá,
alguna vez,
que no aspire a suspender
el tiempo en una palabra?
¿Quién habrá,
alguna vez,
que no sueñe
con adormilarse en un párrafo?
¿Quién habrá
que no pretenda
embriagarse en la inspiración
de una idea escrita?
¿Quién habrá,
alguna vez,
que no necesite de poesía
para afrontar sus días?
¿Quién habrá
que no ose enfrentar,
alguna vez,
la muerte con poesía?
Gabriela Álvarez
XXXI
¿Qué haré
cuando el viento
arremoline
los cabellos
y golpee
el pecho?
¿Qué haré
cuando partas con él
como un pájaro orgulloso
hacia un nuevo porvenir?
¿Qué haré
cuando no me hables
desde el susurro imperceptible
de tus árboles en verano?
¿Qué haré
cuando no me arrulles
en las olas espumantes
de tu marea alta?
¿Qué haré
cuando luego del alba el sol
enceguezca y no esté
tu mirada para guiarme?
¿Qué haré
cuando no pueda cantarte
porque te hayas llevado
mi última palabra?
Gabriela Álvarez
III
Nuestro amor es
lo que nunca fue
nuestro.
Hecho cenizas antes
de ser modelado.
Modelo de algo que
nunca llegó a ser.
Su imposibilidad fue
lo más verdadero que tuvo.
Qué importa que no
pudiera besarte.
Qué importa que no
pudieras tocarme.
Si nuestras fantasías
se entrelazaron de tal forma
que aún sin serlo
fuimos amantes.
Gabriela Álvarez
La condenada
Caigo en tus brazos, verdugo,
con el deseo en llamas
por haber osado
alzar mi mirada
hacia tus ojos negros.
Me tomas con profunda impiedad
y exacerbas las llamas
y me haces vulnerable
y aumentas la condena
doblegando mi voluntad
a la bajeza de la tuya.
Me ciñes el talle
que en tus manos
es junco
y mi deseo
se nombra ahora flor
que vulnerada cede
ante tu intimación desgarradora.
Me hieres, verdugo,
con tu potencia
que se transforma prontamente
en un silencio
de merecidos abandonos.
Caigo en tus brazos,
insondable verdugo,
mansamente acostumbrada
a la eterna condena
de este deseo de llamas.
Gabriela Álvarez
Gabriela Álvarez
Ser poeta para acompañar
Un canto cae sobre el prado
y su presencia se eterniza
al confluir sonido, gorriones y brisa.
El arrullo del viento los hace girar
y la vegetación
se enardece en la danza
y palpita y desea
ser águila, ser león, ser poeta
para acompañar.
Gabriela Álvarez
Seguiré la noche
Seguiré la noche
hasta transformarme en ella
y volaré
y estaré sola
y al llegar lo habré perdido
y lo lloraré.
Entonces clamaré
y convocaré a la luna
y traspasaré su noche
mimetizada en la luz de sus rayos
y me transmutaré en el alba
y velaré sus amaneceres en otro lecho
hasta que llegue el día
en que mi voluntad hacedora
arroje su propia luz
y construya mi hogar
con puertas de olvido,
con ventanas de recuerdos,
con paredes de palabras,
con pisos de papel,
con vigas de lápiz.
Serán mis manos quienes construirán ese lugar
de amaneceres y de soles
donde tenga sentido el vivir;
serán mis sueños quienes construirán ese espacio
de noches y de tormentas
donde tenga sentido el resistir.
Gabriela Álvarez
Quisiera
Quisiera en esta tarde
preñada de otoños y de abriles
descansar en el remanso ocre
de tu sentir.
Quisiera en esta tarde
de pájaros
volar a tu lado
y desvanecerme un rato
y reconcentrarme luego
para volver a partir.
Gabriela Álvarez
preñada de otoños y de abriles
descansar en el remanso ocre
de tu sentir.
Quisiera en esta tarde
de pájaros
volar a tu lado
y desvanecerme un rato
y reconcentrarme luego
para volver a partir.
Gabriela Álvarez
En la ausencia
Me torno presencia cuando te recuerdo; te tornas intruso cuando te olvido, de modo que no hay forma honesta de escaparte ni tampoco memoria que pueda rescatarme de tu ausencia.
Vuelo a tus brazos, querido, con la furia del deseo contenido por esta separación que, si acalla el clamor de mis labios por no tener los tuyos cerca no silencia, en cambio, mis pensamientos ni adormece mi pluma que habla de un deseo inconfundible e imperioso, que dibuja los trazos de un camino que me conduce hacia tus brazos desgarrándome el alma; pluma que tiembla frente a la palabra que doblegas como a mi cuerpo cuando lo ciñes al tuyo; pluma que teje sonidos y garabatos para librar a los ojos del inconmensurable esfuerzo de contener un alma que a través de ellos brega por escapar detrás de tus pasos.
Gabriela Álvarez
Una experiencia perdurable
Construcción
Construimos una ilusión firme (creo yo incluso que hecha y derecha) mientras levantaban vuelo los pájaros, ésos que se dieron de frente con el viento seco que venía del norte. ¿Te acordás? Los vimos, valientes, enfrentarlo, arremeter contra la virulencia que traía desde aquellas regiones. Los árboles dispusieron sus frondosas ramas para agasajar la insensible llegada de un viento caluroso y polvoriento. Bajo el arrullo de esos graves cascabeles nuestro primer beso selló esa ilusión… te acordarás… de eso y de pocas cosas más, de tan pocas como yo, ¿verdad?
Porque , vaya uno a saber…, quizá esa, nuestra ilusión nunca llegó a ser más que aquello que nos sirvió de escenario: el vuelo de un ave, el desenfrenado paso de un viento acogedor, el virulento tintineo de las copas de árboles añejos. Lástima que no pudo ser más que eso…
Porque , vaya uno a saber…, quizá esa, nuestra ilusión nunca llegó a ser más que aquello que nos sirvió de escenario: el vuelo de un ave, el desenfrenado paso de un viento acogedor, el virulento tintineo de las copas de árboles añejos. Lástima que no pudo ser más que eso…
Sin embargo… con esa efímera ilusión construí algo eternamente duradero: esta, nuestra historia.
Gabriela Álvarez
Unas palabras para meditar nuestros proyectos en el inicio de año...
Un rabino mantuvo una conversación con el Señor acerca del Cielo y el Infierno.”Te mostraré el Infierno”,dijo el Señor,y lo condujo a una habitación en medio de la cual había una mesa redonda muy grande.La gente sentada a su alrededor estaba hambrienta y desesperada.
En medio de la mesa había un gran puchero de cocido,lo bastante como para alimentarlos a todos y que todavía sobrara.El olor del cocido era delicioso y al rabino se le hizo la boca agua.La gente alrededor de la mesa sostenía cucharas con mangos muy largos.Cada uno descubría que era posible llegar hasta el puchero para tomar una sola cucharada de cocido,pero como el mango de la cuchara era más largo que el brazo de la persona,no podía llevarse la comida a la boca.El rabino se dio cuenta de que el sufrimiento de aquellas personas era terrible.”Y ahora te mostraré el Cielo”,dijo el Señor,y entraron en otra estancia exactamente igual que la primera.Allí estaba la misma gran mesa redonda y el mismo puchero de cocido.Las personas tambien estaban equipadas con las mismas cucharas de mango largo,pero aquí estaban todas bien alimentadas y rollizas,reían y hablaban entre sí.Al principio,el rabino no pudo comprender.”Es muy sencillo,pero exige un poco de habilidad-dijo el Señor-.Ellos han aprendido a alimentarse los unos a los otros.”
CUENTO HASÍDICO
Relato extraído de la siguiente dirección:
http://heliotropodeluz.wordpress.com/acerca-de/
En medio de la mesa había un gran puchero de cocido,lo bastante como para alimentarlos a todos y que todavía sobrara.El olor del cocido era delicioso y al rabino se le hizo la boca agua.La gente alrededor de la mesa sostenía cucharas con mangos muy largos.Cada uno descubría que era posible llegar hasta el puchero para tomar una sola cucharada de cocido,pero como el mango de la cuchara era más largo que el brazo de la persona,no podía llevarse la comida a la boca.El rabino se dio cuenta de que el sufrimiento de aquellas personas era terrible.”Y ahora te mostraré el Cielo”,dijo el Señor,y entraron en otra estancia exactamente igual que la primera.Allí estaba la misma gran mesa redonda y el mismo puchero de cocido.Las personas tambien estaban equipadas con las mismas cucharas de mango largo,pero aquí estaban todas bien alimentadas y rollizas,reían y hablaban entre sí.Al principio,el rabino no pudo comprender.”Es muy sencillo,pero exige un poco de habilidad-dijo el Señor-.Ellos han aprendido a alimentarse los unos a los otros.”
CUENTO HASÍDICO
Relato extraído de la siguiente dirección:
http://heliotropodeluz.wordpress.com/acerca-de/
Sólo sugerencias ...
La noche no transcurrió sino en el más locuaz de los mutismos.
Los pensamientos cruzaban indecorosos recuerdos y amaneceres sin despertar.
Por la mañana los pasos del silencio ensombrecieron el día y colmaron la habitación de un vago presentimiento.
La salida de una, la permanencia de otro... y ese silencio acechante de años mediando entre ambos. Supuesta indiferencia, eterna vacilación... en verdad fue cierta espera.
Espera de ese día de separación.
Los pensamientos cruzaban indecorosos recuerdos y amaneceres sin despertar.
Por la mañana los pasos del silencio ensombrecieron el día y colmaron la habitación de un vago presentimiento.
La salida de una, la permanencia de otro... y ese silencio acechante de años mediando entre ambos. Supuesta indiferencia, eterna vacilación... en verdad fue cierta espera.
Espera de ese día de separación.
Gabriela Álvarez
Conectados en red
Quizá la escritura no sea más que una herramienta de nuestro cerebro o el arma de doble filo del alma…
Bosquejaba y volvía a redactar como un ejercicio de estilo al modo cíclico e incansable en que los niños juegan sus juegos, donde no se está terminando que ya se vuelve a empezar, porque le urgía enviar el mensaje… aunque, claro, lo temía. Al fin y al cabo… no se conocían, ¿a qué esperar establecer ningún contacto? Ella sólo conocía sus propios suspiros y la imagen del hombre que ellos recortaban contra el viento de sus sueños. De él, en realidad, de él y su conducta, de él y su carácter, de él y sus ideales, de ese hombre vivo detrás del espectáculo ella no sabía nada. Sin embargo, apenas si reparaba en ello: le urgía enviar un mensaje sin pretensiones, sólo para establecer el primer contacto… porque en una de ésas y no estaba equivocada cuando lo imaginaba como un hombre tan común como ella misma era…, en una de ésas y hasta se humanizaban juntos a partir de las palabras cruzadas…
La realidad ahora le ofrecía tres alternativas: ser una mujer detrás de la cortina pero observando a quienes no podían verla; mostrarse al mundo (y burlarlo, de paso) declarando abiertamente no querer ocuparse de nada ni nadie más que de sus asuntos y persona; o… darle la cara a ese universo con la candidez de quien no le teme al temor por mucho tiempo.
Optó por la última, seleccionó la opción Disponible y llegó a este punto.
Antes de volverse atrás pulsó Enviar.
Bosquejaba y volvía a redactar como un ejercicio de estilo al modo cíclico e incansable en que los niños juegan sus juegos, donde no se está terminando que ya se vuelve a empezar, porque le urgía enviar el mensaje… aunque, claro, lo temía. Al fin y al cabo… no se conocían, ¿a qué esperar establecer ningún contacto? Ella sólo conocía sus propios suspiros y la imagen del hombre que ellos recortaban contra el viento de sus sueños. De él, en realidad, de él y su conducta, de él y su carácter, de él y sus ideales, de ese hombre vivo detrás del espectáculo ella no sabía nada. Sin embargo, apenas si reparaba en ello: le urgía enviar un mensaje sin pretensiones, sólo para establecer el primer contacto… porque en una de ésas y no estaba equivocada cuando lo imaginaba como un hombre tan común como ella misma era…, en una de ésas y hasta se humanizaban juntos a partir de las palabras cruzadas…
La realidad ahora le ofrecía tres alternativas: ser una mujer detrás de la cortina pero observando a quienes no podían verla; mostrarse al mundo (y burlarlo, de paso) declarando abiertamente no querer ocuparse de nada ni nadie más que de sus asuntos y persona; o… darle la cara a ese universo con la candidez de quien no le teme al temor por mucho tiempo.
Optó por la última, seleccionó la opción Disponible y llegó a este punto.
Antes de volverse atrás pulsó Enviar.
.
Gabriela Álvarez
¿¡Y si consensuamos en algún momento, señores!?
Ana María Shua, una cuentista en grande
¿Qué hacen los grandes cuando juegan con el lenguaje...?:
.
¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.
Ana María Shua
Extraído de La Sueñera
Ana María Shua
Extraído de La Sueñera
Todos tenemos cosas para decir y aportar a los demás

Si a mí me preguntaran... con pretendida (dirán uds. si lograda) humildad diría que la escritura es la expansión de los límites de la experiencia individual, porque la agiganta, la adorna, la desvía, la dignifica... expande los sentimientos y las acciones, los unifica, los define, los resitúa en el lugar y en el tiempo que desea. Por eso cualquier escrito termina siendo ficción, porque a la realidad vivida con el cuerpo y sentida con ese mismo cuerpo no se le puede sacar una foto, no se la puede objetivar. De esta imposibilidad surge la literatura, gracias a esta imposibilidad... y, también (para ser sinceros) de la necesidad de superar esta imposibilidad. La imaginación en este sentido cobra una dimensión nada despreciable... imaginación y deseo hacen, entonces, las veces de maestras del lápiz y, claro está, la perspectiva desde donde se quieran plantear esas situaciones o esos "datos de la experiencia", es decir, aquella parte del todo que se rescata, aquel punto de vista, aquella mínima parte de la verdad en donde la mirada quiera posarse.
Ojalá con esta disquisición no les haya hecho olvidar la parte de suave magia, de espléndida sorpresa y de cálida caricia con la que toda escritura quiere prenderse de su lector...
Gabriela Álvarez
Como dice Johann von Goethe: The highest problem of any art is to cause by appearance the illusion of a higher reality.
De verdad que no está nada mal, ¿qué creen Uds.?
No está mal
El perro entiende.
El cocodrilo llora.
La hiena ríe.
El loro habla.
El hombre entiende,
llora,
ríe,
habla
y además puede leer.
De todos los animales de la tierra
sólo el hombre puede leer
para dejar de ser animal.
¡No está mal!
Gloria Fuertes
El perro entiende.
El cocodrilo llora.
La hiena ríe.
El loro habla.
El hombre entiende,
llora,
ríe,
habla
y además puede leer.
De todos los animales de la tierra
sólo el hombre puede leer
para dejar de ser animal.
¡No está mal!
Gloria Fuertes
Cuando ingresamos en el universo infinito y maravilloso de la lectura y la escritura, por más que nos esforcemos por dejarlo, ellos están allí.
AYERES
Nublada mañana de primavera
Detrás de una reja
Un árbol asoma sus ramas,
Un pálido viento
Las hace bailar
De la vieja escalera
De la casa añeja
Subo los peldaños
Cubiertos de musgos
Llego a las ventanas
Y aunque están cerradas…
¿ qué escucho? ¿ qué veo?
Allí está la abuela
Con su vieja capa
Sobre sus espaldas
Contando un cuento
Y de pronto, como un milagro,
Escucho mi nombre
“acércate niño, ¿ qué haces afuera?
Ponte en mi regazo, caliéntate al fuego”.
Y envuelto en sus brazos,
Me dejé soñar.
Susana Di Bella
Nublada mañana de primavera
Detrás de una reja
Un árbol asoma sus ramas,
Un pálido viento
Las hace bailar
De la vieja escalera
De la casa añeja
Subo los peldaños
Cubiertos de musgos
Llego a las ventanas
Y aunque están cerradas…
¿ qué escucho? ¿ qué veo?
Allí está la abuela
Con su vieja capa
Sobre sus espaldas
Contando un cuento
Y de pronto, como un milagro,
Escucho mi nombre
“acércate niño, ¿ qué haces afuera?
Ponte en mi regazo, caliéntate al fuego”.
Y envuelto en sus brazos,
Me dejé soñar.
Susana Di Bella
La imaginación en tiempos de imágenes y corridas

Alguien una vez me comentó que, para escribir, se inspiraba siempre en imágenes de paisajes, de personas que no conocía, de pueblos perdidos y atardeceres extraordinarios... Algunos escritores (de los profesionales y de los no profesionales) se inspiran, en cambio, sentados en un bar viendo la gente pasar a través del humo del cigarrillo que tienen olvidado sobre su cenicero... Otros se inspiran, los que más, en una frase que va naciendo en el interior de su ser, en una idea que va cobrando forma en la página a partir del dibujo de los trazos de las palabras... No encuentro muchas más formas de inspiración para este ejercicio de la escritura... ¿Habrá otras en este mundo que nos acosa con imágenes dispares y palabras que nos aturden? Seguramente tiene que haber otras fuentes de inspiración, me digo, como para no extraviarme en este mundo que hace correr el tiempo y deja tan poco a la tranquilidad del lápiz...
Gabriela Álvarez
Premios Recibidos: "Limonada 50"
Estamos orgullosas de compartir con Uds. el premio que recibimos desde el blog http://blog.educastur.es/enredamos/2009/03/:

Como en todo premio debemos seguir unas reglas por ello aquí les enumeramos las condiciones que este premio conlleva:
1. Poner el logo en el post o en el blog.
2. Nominar al menos otros 5 blogs que muestren una gran actitud y/o gratitud.
3. Asegurarse de enlazar bien a los nominados en el post.
4. Hacerles saber que han recibido este premio mediante un comentario en su blog.
5. Esparcir el amor y no olvidarse de enlazar a quien te premió.
En esta ocasión los VAMOS A NOMINAR A:
http://tutorialinformatico.blogspot.com/
http://bmsecundariaopm.blogspot.com/
http://historiasdelaurinha.blogspot.com/
http://hablardelibros.blogspot.com/
http://www.infobibloscicuta.blogspot.com/
¡¡¡Nos deja muy felices recibir estos amistosísimos premios, muchas gracias!!!
La palabra robada y la palabra silenciada
2do. programa del año - Martes 12 de Mayo de 2009
"La palabra robada y silenciada" es el título que elegí para este segundo programa porque tiene que ver con las dos historias que leí al aire: la primera, la existencia de pruebas históricas sobre la costumbre de la gente de robarse libros de la biblioteca desde hace, por lo menos, 2700 años atrás. Esta historia la rescaté del libro: "Los libros no fueron siempre así", de ediciones iamiqué.
La segunda historia es un cuento de Marily Morales Segovia: "La mesa" que trabaja sobre un personaje femenino que interpela a un marido que, sentado en la cabecera de la mesa, no responde (hasta parece tampoco oírla). Es la historia de un matrimonio distanciado por los años y los hijos y la vida... en fin, que ven la imposibilidad de seguir construyendo su historia porque se les ha silenciado el diálogo.
La propuesta de escritura de hoy tiene que ver con el desafío de cambiar el final de la historia de este matrimonio. Y en esta propuesta se resume mi intención de traer al programa estas historias porque nos abren a la posibilidad de robarle palabras a la vida, de apropiarnos de historias y torcerles el destino. Así podría ser nuestra palabra escrita, ¿verdad?
"La palabra robada y silenciada" es el título que elegí para este segundo programa porque tiene que ver con las dos historias que leí al aire: la primera, la existencia de pruebas históricas sobre la costumbre de la gente de robarse libros de la biblioteca desde hace, por lo menos, 2700 años atrás. Esta historia la rescaté del libro: "Los libros no fueron siempre así", de ediciones iamiqué.
La segunda historia es un cuento de Marily Morales Segovia: "La mesa" que trabaja sobre un personaje femenino que interpela a un marido que, sentado en la cabecera de la mesa, no responde (hasta parece tampoco oírla). Es la historia de un matrimonio distanciado por los años y los hijos y la vida... en fin, que ven la imposibilidad de seguir construyendo su historia porque se les ha silenciado el diálogo.
La propuesta de escritura de hoy tiene que ver con el desafío de cambiar el final de la historia de este matrimonio. Y en esta propuesta se resume mi intención de traer al programa estas historias porque nos abren a la posibilidad de robarle palabras a la vida, de apropiarnos de historias y torcerles el destino. Así podría ser nuestra palabra escrita, ¿verdad?
¡Gracias por estar de ese lado!
1er. Programa al aire en el 2009 ¡¡¡Gracias por acompañarnos!!!
Martes 5 de Mayo de 2009
En lo fundamental quise rescatar esta historia en cuanto nos muestra un personaje protagonista que construye un pueblo con maderas, tema con el que pudimos reflexionar acerca de la posibilidad que tiene la literatura de construir, igual que este personaje, mundos propios: sólo que la literatura lo hace con palabras, no con "maderitas"...
Este cuento nos abrió la posibilidad, entonces, de entender la literatura desde la palabra constructora o desde su capacidad de generar realidades.
La propuesta de escritura de esta semana tiene que ver con una palabra clave: construcción.
Que lo disfruten y gracias por estar allí!!!
La palabra constructora
Les comento que el primer programa al aire de este año se trató -entre otras cosas- de la lectura de un cuento (extraído de la colección "Leer la Argentina" que publica el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación) de Manuel Borga: "La inundación".
Les comento que el primer programa al aire de este año se trató -entre otras cosas- de la lectura de un cuento (extraído de la colección "Leer la Argentina" que publica el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación) de Manuel Borga: "La inundación".
En lo fundamental quise rescatar esta historia en cuanto nos muestra un personaje protagonista que construye un pueblo con maderas, tema con el que pudimos reflexionar acerca de la posibilidad que tiene la literatura de construir, igual que este personaje, mundos propios: sólo que la literatura lo hace con palabras, no con "maderitas"...
Este cuento nos abrió la posibilidad, entonces, de entender la literatura desde la palabra constructora o desde su capacidad de generar realidades.
La propuesta de escritura de esta semana tiene que ver con una palabra clave: construcción.
Que lo disfruten y gracias por estar allí!!!
¡¡Estamos cada vez más cerca...!!
¡Volviendo como lo habíamos prometido! ...

Con un programa ameno, cálido y que tendrá un poquito de todo... mini sorprendentes historias... mini cuentos... y una mini propuesta de escritura para que sean uds. los que armen grandes historias !!!
Los lunes de 9 a 9.30 hs.
por
FM Emociones 105.3
o por Internet en el siguiente link:
o
La lectura en los tiempos de mi infancia
Hace un tiempo trabajé sobre este tema en una serie de intervenciones en FLACSO, a propósito de la cursada de un postítulo sobre Lectura, Escritura y Educación, y ahora lo quiero compartir con Uds. (sólo para tirar la primera piedra...):
... no importa exactamente qué leía o cómo, eso es anécdota, pero sí rescato esa sensación que dejó en mi infancia, esa huella con gusto a calidez, a escondite, a protección, a una deleitación que pocas veces tuve luego en mi vida -porque uno se va llenando el corazón y el alma con muchos nuevos amores, pero aquéllo que se vive en la infancia (con los libros) es algo que deja huellas profundas porque repara, recubre, protege, amplifica y genera-.
Y ahora que lo estoy escribiendo... creo que si tuviera que expresar con una imagen este tema en lo que para mí fue la lectura en la infancia sería la de un libro cuyas palabras escaparan de sus tapas y a manera de globo me encerraran dándome, a la vez, la posibilidad de protegerme del exterior -reparando sus inevitables faltas- y la de volar hacia otros mundos para vivir mucho más que una sola vida.
Gabriela Álvarez
¿Por qué seguimos leyendo y escribiendo?...
Escribir no es una tarea fácil... sobre todo si lo hacemos profesionalmente. Pero me pregunto qué ocurre cuando lo disfrutamos de verdad y queremos hacer que las cosas salgan "mejor que antes", aunque no seamos profesionales (ni queramos).
Leer y escribir son tareas que implican, necesariamente, un esfuerzo: la puesta en movimiento de nuestros saberes sobre el mundo y sobre nosotros mismos (sobre nuestros sentimientos, por ejemplo) porque ellos se enfrentan al de los "otros" (los saberes de los autores, personajes, etc.) en la lectura; y en la escritura, porque ella misma supone un acto de creación intelectual enteramente personal en donde es uno el que selecciona la información, la organiza y la verbaliza. Y, además, también implican otro esfuerzo: leer y escribir llevan su tiempo...: "hay que sentarse y leer" o "hay que sentarse y escribir" son frases que suenan como una obligación tediosa a veces -y para algunos-; sin embargo, ¿por qué lo seguimos intentando? Quizá porque en ello nos vaya la cultura o... ¿quién sabe?... un interés mezquino..., o quizá porque algunos (muchos) somos sencillamente felices ampliando nuestros horizontes.
(Sólo el inicio de algunas reflexiones)
Gabriela Álvarez
¡¡¡Felices Fiestas!!!
¡Gracias por haber compartido este año con nosotras! ¡Su compañía nos ha hecho sumamente felices!
Esperamos que se hayan sentido igual de acompañadas que nosotras...
¡¡¡¡Feliz comienzo del año 2009!!!!
Sueño
Sueño,
con engendrarme en aurora,
y escucho desde el fondo de la nada,
un murmullo profundo
que va creciendo de a poco
y que invade mis venas
ocupándolo todo.
Siento,
que nuevas raíces
ya son carne,
y vibro exaltada
como si naciera
a una vida nueva,
y entonces ya etérea,
sería al fin
lo que yo hubiese sido
y no sé por qué
no quise que fuera.
.
Susana Di Bella
Teatro del Renacimiento
Seguimos animándonos frente al vacío de la página
Perspectivas... antes de la palabra
.
Un enlace.
Al fin
la fiesta terminó.
La música se apagó.
Turbia quedó la esperanza
de un mañana mejor.
Trágico enlace,
por allí se oyó.
Profunda la tragedia,
y desesperado el amor.
Por toda excusa y disculpa
escritas dejó estas palabras:
.
Estío
Cometo el error de quererte...
de adorarte como ni a Dios mismo adoraría;
el error de ser la que espera,
la que ansía,
la que guía y enmienda;
cometo el error de ser
la que enseña y espera,
la mujer de la eterna ausencia,
la que espera el día en que aprendas,
el día en que ames;
la que espera infinitamente
y vela por tus pasos,
por tus aires,
por tus devaneos.
Soy la mujer que comete el error de quererte.
.
Estos son los datos con que contamos, saque Ud. sus conclusiones, señor Juez
Gabriela Álvarez
¿Qué hacemos frente a la página en blanco?
Una línea curvada y otra recta...,
un vaivén y un firulete...,
un alto...,
un descanso...,
un rodeo...,
un acento
y la frase
ya se redactó.
Gabriela Alvarez
un vaivén y un firulete...,
un alto...,
un descanso...,
un rodeo...,
un acento
y la frase
ya se redactó.
Gabriela Alvarez
¿Cuáles son nuestras palabras favoritas?

Ojalá mis palabras sean sugerentes, evanescentes, contagiosas, risueñas, inspiradoras, locuaces, valientes, honestas; ni graves ni institutrices, ni sordas ni ingenuas sino indecorosas, francas, abiertas; que den volteretas en las cabezas y en los estómagos, que zigzagueen, que caminen rectas, que suban, que bajen, que giren sobre sí, que sean filosas pero que no hieran, que dejen surcos, que dejen huellas, que abran caminos, que gasten suela, que pisen fuerte. Que recuerden y sean recordadas.
Gabriela Álvarez
Los estatutos del hombre: Thiago de Mello
Artículo 4
Queda decretado que el hombre
no precisará nunca más
dudar del hombre.
Que el hombre confiará en el hombre
como la palmera confía en el viento,
como el viento confía en el aire,
como el aire confía en el campo azul del cielo.
Artículo 8
Queda decretado que el mayor dolor
siempre fue y será siempre
no poder dar amor a quien se ama,
sabiendo que es el agua
quien da a la planta el milagro de la flor.
Artículo 9
Queda permitido que el pan de cada día
tenga en el hombre la señal de su sudor.
Pero que sobre todo tenga siempre
el caliente sabor de la ternura.
Artículo 11
Queda decretado, por definición,
que el hombre es un animal que ama,
y que por eso es bello,
mucho más bello que la estrella de la mañana.
Queda decretado que el hombre
no precisará nunca más
dudar del hombre.
Que el hombre confiará en el hombre
como la palmera confía en el viento,
como el viento confía en el aire,
como el aire confía en el campo azul del cielo.
Artículo 8
Queda decretado que el mayor dolor
siempre fue y será siempre
no poder dar amor a quien se ama,
sabiendo que es el agua
quien da a la planta el milagro de la flor.
Artículo 9
Queda permitido que el pan de cada día
tenga en el hombre la señal de su sudor.
Pero que sobre todo tenga siempre
el caliente sabor de la ternura.
Artículo 11
Queda decretado, por definición,
que el hombre es un animal que ama,
y que por eso es bello,
mucho más bello que la estrella de la mañana.
Alfonsina Storni: mujer y poeta
Bien pudiera ser
Pudiera ser que todo lo que aquí he recogido
no fuera más que aquello que nunca pudo ser,
no fuera más que algo vedado y reprimido
de familia en familia, de mujer en mujer.
Dicen que en los solares de mi gente, medido
estaba todo aquello que se debía hacer…
Dicen que silenciosas las mujeres han sido
de mi casa materna… Ah, bien pudiera ser…
A veces, en mi madre apuntaron antojos
de liberarse, pero se le subió a los ojos
una honda amargura, y en la sombra lloró.
Y todo eso mordiente, vencido, mutilado,
todo eso que se hallaba en su alma encerrado,
pienso que sin quererlo lo he libertado yo.
no fuera más que aquello que nunca pudo ser,

no fuera más que algo vedado y reprimido
de familia en familia, de mujer en mujer.
Dicen que en los solares de mi gente, medido
estaba todo aquello que se debía hacer…
Dicen que silenciosas las mujeres han sido
de mi casa materna… Ah, bien pudiera ser…
A veces, en mi madre apuntaron antojos
de liberarse, pero se le subió a los ojos
una honda amargura, y en la sombra lloró.
Y todo eso mordiente, vencido, mutilado,
todo eso que se hallaba en su alma encerrado,
pienso que sin quererlo lo he libertado yo.
Alfonsina Storni
Más conocida simplemente como Alfonsina, es quizás la gran poeta argentina de la primera mitad del siglo XX. Nació en Capriasca, Suiza, en 1892, pero llegó con sus padres a Santa Fe a los cuatro
años. Su padre murió cuando ella era muy joven, lo que la obligó a trabajar para ayudar a su familia. Fue maestra y luego se mudó a Buenos Aires donde se vinculó con poetas reconocidos y comenzó su vida de escritora. Su voz poética aguda, original, valiente, conmovió a una época en la que, además, no abundaban las mujeres independientes en pensamiento y acción. En 1938, estando gravemente enferma, decidió morir en el mar. Se suicidó en Mar del Plata, como narra una bellísima zamba de Félix Luna que popularizó Mercedes Sosa. Este poema fue tomado de Antología poética, Losada, Buenos Aires, 1956.
años. Su padre murió cuando ella era muy joven, lo que la obligó a trabajar para ayudar a su familia. Fue maestra y luego se mudó a Buenos Aires donde se vinculó con poetas reconocidos y comenzó su vida de escritora. Su voz poética aguda, original, valiente, conmovió a una época en la que, además, no abundaban las mujeres independientes en pensamiento y acción. En 1938, estando gravemente enferma, decidió morir en el mar. Se suicidó en Mar del Plata, como narra una bellísima zamba de Félix Luna que popularizó Mercedes Sosa. Este poema fue tomado de Antología poética, Losada, Buenos Aires, 1956.¡Qué bueno es leer... y ahora también escribir!
¿Y si hacemos que somos escritores?
La escritura pone todo de cabeza, lo transforma,
lo recrea, lo libera
Epítetos
Una fuente - corrupta
Un secreto - divulgado
Una ausencia - pesada
Una eternidad - pasajera
Tinieblas - fieles
Truenos - cautivos
Llamas - inmóviles
La nieve - en cenizas
La boca cerrada
Los dientes apretados
La palabra negada
muda
zumbadora
gloriosa
hundida.
Jean Tardieu, 1995
¿Por qué nos gusta este poema?, porque nos permite ver que el lenguaje es inesperado, que una palabra puede sugerir miles de ideas contradictorias y dispararnos de una punta a la otra de la imaginación como si esas palabras fueran bolas de pool en una llanura de césped recién cortado...Nos gusta porque nada en el dominio de la escritura está totalmente dicho, ¿quién se imagina una fuente corrupta? Una fuente siempre ha sido y será cristalina... hasta que llega la pluma de un autor y lo pone todo patas para arriba. Y... ¿no es espléndido que así sea?
Quisiéramos saber qué te sugieren a vos estos versos, ¿te animás? (Por suerte -entre nosotros- no necesitás ser un crítico literario para expresar tus opiniones.)
Mi vida como nieta
Pude disfrutar muy poco a mis abuelos. O quizá no sea así y ahora me parecen tan lejanos...Recuerdo la ceremonia de los viajes en tren para encontrarme con ellos y allí recibir la ternura de su espera acumulada, los mimos prodigados a raudales y ¡los regalos!
Muchas veces el aroma a tabaco de pipa hace renacer en mí la figura de mi otro abuelo, bonachón y complaciente, llegando con la latita de dulce de batata para "que los chicos se pongan fuertes". Y la abuela que quiso quedarse con nosotros hasta ser una ramita seca y dolorida, me dejó su historia de tierras lejanas, de mares atravesados en días interminables, de mineiras y jotas al pie de la montaña...
Susana Di Bella
Mineiras y jotas: bailes españoles






